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jueves, 23 de enero de 2014

Lo que tengo, lo quiero para siempre.

Esto de que la gente te abandone y te saque de su vida nunca me ha sido fácil de llevar, y es que aún sigo sin entender el por qué un día nos despertamos y a quienes solíamos conocer ya no están. Siempre para ganar tenemos que perder algo, o eso es lo que siempre nos dicen pero yo quiero ganar sin perder y estar hasta como estoy hoy, mañana o dentro de una semana. Perdemos algo y lo único que nosotros ganamos es el vacío que eso nos deja. Yo es que no soy de esas personas que se conforman con la típica explicación, y es que en esta vida estamos hechos para sumar, no para que nos resten. 

Nos hacemos mayores, nos casamos, sumamos, tenemos hijos, seguimos sumando, llegamos a tener nietos, y sumamos más aún que las anteriores veces y de repente, alguien piensa que ya hay suficientes personas como tú y que es hora de que los esquemas cambien, entonces es cuando te restan, te quitan algo o te separan de alguien y no se dan cuenta de que te están sumando un vacío que no se puede llenar con ninguna otra cosa. 

¿Sabéis que os digo? A la mierda las sumas y las restas, que yo soy de letras.
No podemos vivir separados del mundo y eso tiene un precio, sí, conocemos gente pero hay gente que se va y otra que se queda y por un segundo piensas en la ausencia de cualquiera de todas estas personas y lo ves todo imposible pero un día, pasa, y entonces es cuando pierdes. 

Y es así de sencillo, pierdes y te dicen que sigas adelante, que la vida sigue y que tienes que pasar página, pues, ¿sabéis? no me da la gana, quiero quedarme en la página en la que estaba antes de perder y que me quitaran todo lo que nunca pensé que me quitarían, y quiero quedarme hasta el final. 
Pero no, la vida está hecha para vivirla y pase lo que pase, tienes que seguir adelante, esas son las normas. Ni querer meterte en la cama a las seis de la tarde para que el dolor pase, ni llorar hasta llegar a la deshidratación, ni gritar. 

La vida nos suma y después, nos resta. Y ahí sigues tú, intentando buscar un horizonte donde todo tenga sentido aún con dolor en tu interior con el que tendrás que vivir para siempre, hasta que seas tú quien deje ese vacío. Y así es como tenemos que vivir, sabiendo que lo que hoy está es bastante probable que mañana ya no esté. Atando lazos para que tiempo después se rompan, y a mi no me da la gana, lo que tengo, lo quiero para siempre .

domingo, 15 de diciembre de 2013

'Ellos se rindieron, tú aún estás a tiempo de hacerlo'

Lo único que tienes que hacer es creer en ti misma, pensar que conseguirás hacer todo lo que te propongas, ir convencida de que vas a cumplir tus sueños, armarte de valor e intentarlo, pero, ¿sabéis qué pasa? Que cuando vas acercándote a tu meta, no sé que es lo que pasa que das un paso atrás y es que estoy harta de escuchar que no conseguiré lograrlo, que es muy difícil para mí, que yo, no soy nadie. He dejado pasar muchas ocasiones, ocasiones a las que llevaba deseando enfrentarme durante mucho tiempo, pero siempre aparecen esas típicas personas, diciéndote que jamás conseguirás hacerlo, que es de locos y lo único que te dan es inseguridad, la inseguridad que te lleva a pensar más las cosas y que al final acabes por no hacerlas. Siempre he dependido de los demás, hasta que apareció alguien y me dijo que nunca me detuviera, que tratara de ver las señales que me llevaban a mi meta y no sé por qué, la verdad, pero esas palabras significaron mucho para mi en aquel momento, me sentí con fuerza y con el valor necesario para hacer todo lo que quería, ya no me importaba la opinión de la gente, ellos no son yo, si cometo un error, lo cometeré yo, si me caigo, me levantaré yo, si lloro, lloraré yo, si desaparezco, desapareceré yo, ellos no son nadie, ellos nunca serán yo. 
Insignificantes palabras para la mayoría, pero que estas, en el momento indicado, pueden hacerte cambiar de opinión, pueden cambiar tu vida y yo he cometido infinidad de errores, lo admito, pero también he acertado muchas veces. He aprendido que la victoria es incluso incómoda para el que no está acostumbrado a ella, que la vida no está hecha para entenderla, sino simplemente para vivirla y por eso hay que arriesgarse, he vivido millones de momentos, de cosas inolvidables y ahora muchos piensan que ya he visto de todo, pero debo decir que aunque ellos no me crean, yo aún no he visto nada.